05 abril 2016

Las Autoescuelas proponen que Guardias Civiles de Tráfico supervisen las pruebas del Permiso de Conducir

José Miguel Báez, presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), asegura que los retrasos en las pruebas prácticas de los permisos de conducir siguen trayendo de cabeza a miles de aspirantes a conductores y a autoescuelas de una parte significativa de las provincias españolas. En algunas de ellas todavía se dejan sentir los efectos de la huelga de examinadores del año pasado, conflicto que parece claro que se cerró en falso.


Más de una decena de las provincias no han recuperado todavía una cadencia normal en las pruebas de circulación, sin que se vislumbre una pronta solución. En estas provincias, cada autoescuela ha de esperar alrededor de un mes para poder examinar a sus alumnos. Además, se está haciendo demasiado frecuente el hecho de que las fechas para la celebración de las pruebas sean provisionales e incluso que se cambien a última hora. A veces los aspirantes no saben que se van a examinar hasta 48 horas antes.

La escasez de funcionarios para las tareas de exámenes no sólo no se soluciona, sino que se agrava. Baste mencionar el fracaso del último concurso para proveer plazas de examinadores del permiso de conducir, que se hizo público el 19 de febrero pasado: se ofertaron 75 plazas y 17 quedaron desiertas.

La CNAE solicita medidas que impidan que el servicio de exámenes de tráfico continúe deteriorándose. Una de ellas, aunque no la única, bien pudiera ser la de encomendar la supervisión del examen teórico y de las pruebas en pista a guardias civiles de la Agrupación de Tráfico.

El ejemplo de Francia

En este sentido, exponen como deseable que las autoridades imitasen el ejemplo de Francia, cuyo Gobierno ha habilitado a personal proveniente de otras ramas de la Administración para controlar las pruebas teóricas, llegando incluso a utilizar en circunstancias excepcionales a gendarmes retirados para hacer las pruebas de pista. Al fin y al cabo, ¿quiénes mejores que ellos, con larga experiencia a pie de carretera, para empoderar a los nuevos conductores? Con esa medida, de prácticamente nulo coste, se conseguiría liberar más examinadores para la prueba de circulación, que es la que más retrasos acumula.


En el caso de España, se ha propuesto hacer lo mismo, pero con la Guardia Civil. La ventaja de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil es que podrían desempeñar la función de examinadores sin apenas necesidad de adiestramiento. Adicionalmente, la CNAE ha vuelto a solicitar a la DGT, que considere también la posibilidad de reforzar con carácter perenne o transitorio la plantilla de examinadores de tráfico mediante profesores de Formación Vial, otro colectivo suficientemente preparado.
Fuente www.benemeritaaldia.org